Existen tantos piensos para perros y gatos en el mercado que muchas veces no sabemos cuál elegir para nuestro amigo peludo. Otras veces ni siquiera nos planteamos si la comida es de buena o mala calidad y la mayoría de las veces, por desconocimiento, nos guiamos por el aspecto del saco y por el precio. Con esta entrada os queremos ayudar a elegir un buen pienso, dejando de lado intereses comerciales. Para ello debemos olvidarnos del precio, presentación del saco y marcas conocidas, y debemos ir directamente a la composición del pienso. Ésta la podéis encontrar en un lateral o en la parte trasera.

Los ingredientes siempre vienen ordenados de más a menos, es decir, que el primer ingrediente será el componente principal del pienso y el último será del que menos cantidad contiene. Dicho esto, el orden de estos ingredientes debería ser de mejor a peor calidad. Aquí os dejamos 10 claves para encontrar el pienso adecuado:

1. Las principales fuentes de alimentación deberían ser carne o pescado y han de indicar el estado del producto (carne deshidrata o fresca, proteínas de carne o harinas), indicar su porcentaje y especificar qué tipo de carne es (pollo, cordero, pavo…).

Dentro de este apartado aclararemos varias cosas. Como hemos mencionado arriba, el producto puede encontrarse en diferentes estados. De mayor a menor calidad son:

  • Carne deshidratada/fresca: Es carne tal cual, lo que nosotros nos comemos, sin huesos.

Se considera que, aproximadamente, la carne fresca es un 70% de agua, con lo que debemos tener en cuenta que en el proceso de fabricación del pienso perdemos todo el agua, por lo que realmente se queda en un 30% aprox. de la cantidad inicial. Es decir, si en un pienso te pone 40% de carne fresca, en realidad es un 13’3% (30% del 40 inicial: 40/3=13’3%).

Por tanto, si en un pienso indica como primer ingrediente carne fresca de cordero 60% y en otro carne deshidratada de cordero 40%, sabiendo que el 60% inicial se quedaría realmente en un 20% de carne después de su fabricación, elegiríamos el de 40% de carne deshidratada por contener más cantidad de carne real.

  • Proteínas de carne: Carne tal cual pero en menos cantidad + vísceras (hígado, corazón, riñón, pulmón… No se incluyen intestinos).
  • Harinas: Las partes con menos carne (carcasas) y hueso molido.
  • Subproductos: No aptas para consumo humano (picos, patas, cadáveres, animales enfermos…). Si vemos esto en algún pienso directamente lo descartamos.

2. Cuanta más variedad de fuentes principales de alimentación se incluyan, mejor es el pienso. Por ejemplo, es mejor un pienso que marque como primeros ingredientes carne de pollo, cordero y pescado que uno que marque pollo y patata.

3. Un buen pienso nunca incluirá subproductos de ningún tipo.

4. Libres de cereales. Los piensos que contienen cereales son de menor calidad, ya que se utilizan para abaratar costes. En general los cereales (maíz y trigo son los más habituales) son un alimento de difícil digestión para ellos y suelen ser los principales alérgenos. El único que debemos aceptar como fuente de grano es el arroz.

5. Si el pienso contiene hortalizas, verduras, frutas, cebada, glucosalina y condroitina son un punto a favor para escogerlo.

6. Existen conservantes químicos que son cancerígenos y están prohibidos para el consumo humano. Estos son: BHA (butylated hydroxyanisola), BHT (butylated elegir un buen piensohydroxytoluene), Etoxiquín/Ethoxyquin Propyl gallate/Propylene glycol. Si aparece alguno de estos componentes, debemos descartar el pienso.

7. Libres de GMO. Esto sería un punto a favor para elegirlo. Los GMO son Organismos Genéticamente Modificados o más conocidos como transgénicos. Son aquellos que han sido modificados genéticamente para ser resistentes a herbicidas y/o producir un insecticida.

8. FOS y MOS. Son prebióticos que estimulan el crecimiento selectivo de ciertas bacterias beneficiosas. Son los más habituales en los piensos para mascotas pero también pueden verse los SOS y GOS. Fuentes naturales de estos prebióticos serían la achicoria, alcachofas, ajo, cebolla, legumbres, diente de león… Por tanto, si no vienen indicados como tal en la composición, cualquiera de estas fuentes naturales como ingredientes serán otro punto a favor para elegir el pienso.

9. Podemos tener en cuenta también la forma de fabricación del pienso. Puede ser prensado en frío, horneado o extrusionado. En frío es como más se conservan las propiedades nutricionales originales y como más se pierden es con el extrusionado (por las altas temperaturas). La mayoría de los fabricantes utilizan este último, por lo que es difícil encontrar piensos horneados o prensados en frío. La buena noticia es que cada vez más fabricantes utilizan el método de extrusión pero utilizando temperaturas más bajas, por lo que no se pierden tantas propiedades nutricionales.

10. Otros ingredientes a favor para escoger un pienso son:

  • Grasa de pollo, ácido linoléico, aceite de girasol (Omega 6): Ayudan a mantener la piel y el pelo saludables, evitando la piel seca y dando brillo y suavidad al pelo.
  • Grasa de pescado, semilla de lino (Omega 3): Ayuda con los problemas de piel como la inflamación, picores…
  • Arándano: Previene la presencia de bacterias en riñones y vías urinarias, ayudando a prevenir las cistitis.
  • Manzana: Reduce los niveles de colesterol y normaliza los niveles de azúcar en sangre. También aporta fibra.
  • Huevos: Fuente de proteínas y contienen muchos aminoácidos esenciales.
  • Yuca: Ayuda a disminuir el mal aliento y el mal olor de las heces. También puede ayudar con problemas dérmicos.
  • Romero: Estimula el sistema circulatorio, ayuda con el crecimiento del pelo y a mejorar el mal aliento.
  • Levadura: Estimula la producción de enzimas del sistema digestivo y previene la anemia.
  • Levadura de cerveza: Aporta vitamina B, aminoácidos esenciales, minerales y vitaminas. Ayuda a eliminar y protege de micotoxinas, las cuales dañan el hígado y otros órganos.
  • Lecitina: Ayuda en la digestión, absorción de grasas y control del colesterol.
  • Salvia: Ayuda a sanar heridas en la piel, además de preservar las funciones cognitivas.
  • Vitamina E (o tocoferoles): Se utiliza como conservador natural, sirve como antioxidante y ayuda a mantener la piel sana.
  • Biotina: Ayuda con el crecimiento del pelo.
  • Amaranto: Reduce la inflamación de tejidos blandos, calma el estómago y aporta vitaminas.
  • Lactobacillus Acidophilus, Streptococcus Faecium (Yogur natural): Aportan prebióticos, lo cual ayuda a tener una buena flora intestinal y con ello conseguimos una buena digestión, evitamos la proliferación de bacterias y problemas gástricos.
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