Tenemos un cachorro nuevo, ya hemos terminado el protocolo vacunal y por fin podemos empezar a sacarle a la calle ¡¡Qué ganas!! Pero ahora, ¿cómo cambiamos su costumbre de hacer sus necesidades en casa?

  • En primer lugar debemos tener claro una serie de cosas:

La primera es que el cachorro tiene aprendido que sus necesidades se hacen en casa (en el empapador o en el sitio donde le hayáis enseñado a hacerlo), por lo tanto, es muy posible que durante su periodo de aprendizaje deis largos paseos por la calle, no haga nada y al llegar a casa lo haga todo. Es completamente normal ya que para el perro su baño está en casa y no en la calle, y aguantará hasta que lleguemos para hacerlo. Tenemos que conseguir que el cachorro entienda que el baño ha cambiado de sitio.
La segunda es que cada perro tiene un ritmo de aprendizaje diferente. Los cachorros empiezan a tener control sobre sus esfínteres a partir de los 3 meses y el proceso de adiestramiento puede durar hasta los 6. Así que tenemos que hacernos a la idea de que durante este periodo habrá muchos accidentes. No debemos desesperarnos y enfadarnos con el cachorro, puesto que de esta manera lo único que podemos conseguir es que el animal nos coja miedo a nosotros o a la calle.
Y por último, todo esto requiere mucho tiempo y dedicación, por lo que si estamos todo el día fuera no podemos esperar que cuando lleguemos no haya ninguna sorpresa en casa. Cuando son adultos y lo tienen todo aprendido aguantan perfectamente, pero de cachorros el aguante se reduce a pocas horas.

  • Y ahora os dejamos unas pautas básicas para ayudaros en este proceso:

1. Sacar al perro a la calle con la mayor frecuencia posible. Normalmente los animales hacen sus necesidades al despertarse de la siesta o poco después de comer, por lo que sacarle después de estas acciones os ayudará.
2. Mantener una rutina y horarios fijos.
3. Cada vez que el animal haga sus necesidades en la calle hay que premiarle. Caricias, juegos, chuches… Todo lo que se os ocurra para que él entienda que hacer pis en la calle es un motivo de celebración.
4. Una vez que empecemos las salidas al exterior habrá que retirarle los empapadores de casa (si los tiene), porque si no el animal entiende que, si el baño sigue en el domicilio, no tiene necesidad de aguantarse hasta que llegue la hora del paseo. Podemos llevarnos el empapador a la calle para que vaya entendiendo que el retrete ha cambiado de lugar.
5. Debemos evitar volver a casa inmediatamente después de que el animal haya hecho sus necesidades en la calle. Esto podría hacer entender al cachorro que una vez que defeca la diversión se acaba, por lo que se aguantará hasta llegar a casa por miedo a que el paseo termine.

  • Y cuando se haga pis o caca en casa, ¿le regañamos?

Debemos hacerle entender que ese no es el lugar para hacerlo, pero tenemos que evitar los castigos físicos (esto puede hacer que el animal nos coja miedo). No son tontos, y entienden perfectamente cuando les hablamos bien y cuando no. Por lo tanto, un “NO” con voz firme y contundente debería ser suficiente. Para regañarles es importante que les pilléis haciéndolo mal en el momento y ofrecerles una alternativa. Si no lo hacemos, entenderán que les estamos regañando por hacer sus necesidades (y no por estar haciéndolas en el lugar incorrecto), las cuales son básicas y no pueden evitar hacerlas.
Por lo tanto, cuando les pillemos in fraganti, debemos regañarles con voz firme, repitiendo el “NO”, y llevarles inmediatamente a la calle para que entiendan dónde sí pueden orinar y defecar. Aunque os parezca mentira, los perros aprenden mucho mejor con refuerzo positivo, así que no os olvidéis de montarles una fiesta cada vez que haga sus necesidades en la calle.

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